SENEMALIENSE

Un ciudadano senegalés muestra el carné de identidad maliense comprado por 20.000 cefas/31€ a un policía de frontera en Rosso Mauritania. Rosso Senegal. 12/11/09.

Para los senegaleses es mucho más fácil cruzar Mauritania y Marruecos en su camino hacia Europa si se hacen pasar por ciudadanos de Mali; ya que este país, al contrario que Senegal, mantiene muy buenas relaciones con los dos países del Magreb.

No puedo cambiar de piel y lo intento con la cuna. No puedo ser lo que soy y me invento otro linaje. Me cambio los apellidos, el nombre y la procedencia. Me cambio de sangre y casta, me cambio lo que haga falta. He comprado otro pasado por un puñado de cefas al mafioso uniformado que vigila la frontera y aprovecha mi desdicha para ser un miserable. Tengo un vale de descuento en penurias y fatigas. Ya no existe lo que he sido. Ya no consta lo ocurrido. Feu-Zancoro y Fatoumata son mis padres desde hoy. Soy Bakary. Soy de Mali. Cultivo y trabajo el campo como dice el documento pero siembre lo que siembre sólo brotan calabazas. Locura, furia y deseo. Puedes cambiar papeles pero no los sentimientos. Éxodo, escape y viaje. Puedes decir que te vas pero nunca decir que huyes. Estoy roto en mil pedazos pero ahora un hombre nuevo.
HAY SILENCIOS QUE LO DICEN TODO
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ES TAL MI DECEPCIÓN CON LOS SENEGALESES, QUE SOY INCAPAZ DE ESCRIBIR Y FOTOGRAFIAR ALGO.
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HE DICHO

RAMADÁN

Un grupo de mujeres musulmanas de la etnia Layen canta durante una ceremonia religiosa. Playa de Yoff, Dakar.

¡Qué bien, qué ilu! Ramadán. Ummm…, lo bueno del comienzo de este periodo anual es que aquí las cosas ya no pueden ir más lentas y peor de lo que van. Y decir van, es mucho decir. Y es que no teníamos bastante con las torrenciales tormentas diarias y el sofocante calor. No. En un país donde el camino más corto entre dos puntos es el zigzag y lo único rápido que existe es la diarrea, lo que faltaba era: Ramadán. O lo que es lo mismo: tranquilidad, ante todo mucha calma. ¿¡Más!? Pero hay que joderse: soy el forastero y si no me gusta, tendré que irme por donde he venido. Recuerdo que hace muchos años asistí a una reunión de inmigrantes en Almería donde se planteó la posibilidad de ir a la huelga si los patronos no permitían a los trabajadores musulmanes adaptar su jornada laboral al ritmo del mes de ayuno. Ja ja ja. Todavía me parto de la risa. Hay que tener la cara muy dura y no tener ni puta idea de cómo funciona el mundo si te atreves a proponer algo semejante. Por eso, ahora, el que se jode soy yo. He dicho.

Este fin de semana (22 y 23 de agosto) millones de musulmanes de todo el mundo dan comienzo al anual periodo de Ramadán. Felicidades. Les deseo un mes lleno de alegría.
NADA ES LO QUE PARECE

Un grupo de jóvenes baila una danza tradicional durante la distorsionada y mediática fiesta de iniciación de la etnia Diola. Kabrouse, Casamance, Senegal. Julio 09

Un instante color sepia para vender un camelo. Clic. Farfolla y paja revueltas pero perfectas en foto. Nada es lo que parece. El ruido de los falos no me deja oír el bosque. Fuerte contraste en el cielo y en la tierra paz a los hombres que siguen la cantinela. ¡Danzad malditos…, danzad! Bun taka taka bun. El que pierda el ritmo pierde. El que gane el baile gana. Un puñado de rebaño. ¡Qué parezca, qué dé el pego! Clic. Una mentira perfecta para ilustrar un folleto. Encuadre, cuerpos y ritmo. Parece tener sentido si lo vemos a ras del suelo y nada rompe la escena. Farsa, falacia y engaño. Bun taka taka bun. Agotadas las entradas reservadas para idiotas. La reventa por las nubes y algún chubasco disperso. Clic. El nirvana previo pago. Ya lo tienes. Hecce homo engatusado y coronado de espinas. Ni siquiera te das cuenta. Nada es lo que parece. Bomba lapa sobre el córtex. Pan y circo. Bajo coste de neuronas y ofertas de temporada. Bun taka taka bun. ¡Qué no pare el desenfreno y qué no tengamos respiro! Ahí la clave. Bun… sobre todo mucho bun.

NIÑOS QUE DAN LA LATA (LA CRUZ)

Pertrechados con sus inseparables latas de tomates, tres de los miles de niños que son obligados por los marabús (líderes espirituales) a ejercer la mendicidad en Senegal piden limosna en la estación de transportes públicos de Ziguinchor. Casamance. 6 julio 09.

Harapos que dan la lata de la mañana a la noche. No hay tiempo para la escuela, no hay tiempo para una ducha ni para jugar un rato. No hay tiempo ni lo habrá nunca si tu vida es una lata. Niños sin conservantes y caducados de pronto por enlatarlos en vida y sin fecha de envasado. ¡Wade* aquí hay tomate! El Imán de la mezquita no deja que me concentre. Buen equipo de sonido, sí señor. ¿Cuánto dinero costó? Allaaaaahu akbar… ¡Vaya susto que me ha dado! ¡Ay!, éste tampoco los ve. Se pasa la vida jodiendo con los rezos de los huevos y el micrófono inalámbrico. Amplificas el sonido pero no los que te escuchan: el cinismo y la arrogancia son muy poco digeribles. ¿Por qué no te das un paseo y oreas la neurona? Menos voces y más oído. Cantinela de mendrugo que me despierta a las cinco. Vende los altavoces y haz algo por esos niños. Baja los megahercios del botón de verborrea, reduce los tonos graves y ajusta bien los agudos; bájate del minarete y habla claro entre las latas: igual te oyen mejor y puede que hasta te escuchen.

*Abdulaye Wade es el actual presidente de la República de Senegal.

VACACIONES (LA CARA)

Unos niños juegan con ruedas de bicicletas en una calle de Varela, Guinea Bissao.

Echan el cierre a la escuela y en ese instante precioso invaden de golpe las calles y se adueñan de las plazas. Fuegos artificiales transformados en chiquillos que corren, brincan y vuelan. Estallido de alegría sin daños colaterales. Inocencia y alboroto con epicentro en el gozo. Quedan inaugurados a partir de este momento los juegos por todas partes y las pupas en las rodillas. Ojalá fuese tan fácil: un mundo “civilizado” que no puede permitirse dejar que los niños jueguen a sus anchas en las calles, es un mundo mustio y triste que equivoca su camino y va directo al abismo. ¿Cuánto hace que no ve una imagen como ésta dando sentido a su barrio? Pare ahora de leer y eche un vistazo ahí fuera, cuente los niños que ve jugando solos o en grupo y de vuelta a la pantalla apúntelos, por favor, donde pone comentarios.

¿Qué…, cuántos?

XL

XL se deja fotografiar a contraluz mientras trabaja tras la charla que mantuvimos en la que contó los detalles de la construcción de cayucos y sus deseos de salir hacia España en uno de ellos. Astilleros de X, Senegal.

Escucho lo que me cuenta y pienso mientras anoto que quizás no es de su talla la vida que le ha tocado. Fabricante de barcazas, hombre serio y respetable, que se traga las preguntas que le vaciarían la panza. Y que conste que le entiendo: 20 metros de cayuco satisfacen a cualquiera. El tamaño sí que importa y si piensas lo contrario es que no la tienes grande. La fe mueve montañas y mueve lo que haga falta. Malpensados… sin fe no se hace nada y es mejor tenerla grande. Un visado de madera construido junto al mar: acero, teca y oficio para que los sueños floten y no se vayan a pique. Un "puede" que cruza el ponto o ataúd hacia el abismo. ¡Qué más da! Incógnita por ignorante. La ecuación se nos complica: otra X agregada al absurdo y al delirio. Además de fabricante, aspirante viajero al dorado de hojalata que se oxida sin remedio. Quiero irme de este sitio. Futuro 0, esperanza 0: quiniela de resultados con otra X injusta. Navegar a la deriva o naufragio en tierra firme. Los dientes de mi serrucho son mi única bandera. Subexpuesto contraluz en blanco y negro profundo para no apreciar el gris que ha marcado su existencia. X, XL… si seguimos con las X y nuestra supina ignorancia nunca sabremos qué pasa y nunca daremos la talla.

X

X posa ocultando su rostro tras finalizar la charla que mantuvimos en la que contó los detalles de su inminente salida en cayuco hacia España. Barrio de X, X, Senegal.

Soy un no sé qué con patas con litro y medio de Fanta. Me cansé de ser incógnita. Dos relojes como cabras. Son las once menos cuarto de una mañana cualquiera. Cama de matrimonio para uno sin cabeza que ha vendido la almohada pues no la necesitaba. Alma decapitada en una choza de lata. Tengo un nudo en la garganta y otro en la mosquitera. Qué mala suerte la mía, el bote de Nescafé no ha cabido en el encuadre. Poso aferrado a una Fanta: una botella de éstas no se tiene cada día y para una vez que la tengo quiero que salga bien clara. Flores que son de pega y que apestan a mentira. Si nadie va a ver tu cara, inútil decir pa ta ta. Mejor no ponerle rostro a la amargura africana. Si quieres saber quién soy, rayos X por un tubo pero sin pasar controles en fronteras inventadas. La X de una ecuación que sigue sin solución pues no hay quien tenga cojones de ponerse a averiguarla. De valor desconocido. Desvarío de variable que cree en los disparates. Por unos euros de nada te ponemos en Canarias o en algún punto cercano… El viaje es una incógnita. Demasiadas X sueltas para un hombre sin cerebro que se aferra como un loco a una bebida naranja para que luzca en la foto un poquito de esperanza.

SUEÑO

Una mujer limpia de malas hierbas un campo cultivado mientras su hijo duerme plácidamente a su espalda. Isla de Karabane, Casamance, Senegal. 09/03/09

Sueño que soy pequeño y que el sueño me ha vencido mientras mi madre trabaja el terruño de mi abuelo.
Sueño que soy pequeño y que el sueño me ha vencido sobre un colchón de cariño y al abrigo de un te quiero.
Sueño que soy pequeño y que el sueño me ha vencido a caballo del coraje disfrazado de ternura.
Sueño que soy pequeño y que el sueño me ha vencido entre surcos en la tierra con brotes de hierba buena.
Sueño que soy pequeño y que el sueño me ha vencido con el sabor de la tarde como único chupete.
Sueño que soy pequeño y que el sueño me ha vencido mientras rodillas en tierra se rompen en mil pedazos.
Sueño que soy pequeño y que el sueño me ha vencido sintiendo sobre mi cara el sudor que chorreaba.
Sueño que soy pequeño y que el sueño me ha vencido escuchando como hablaban el tomate y el pimiento.
Sueño que soy pequeño y que el sueño me ha vencido rodeado de colores y acunado por el viento.
Sueño que soy pequeño y que el sueño me ha vencido mientras soñaba que un sueño puede hacerse realidad y dejar de ser un sueño.

PD: No sé que me pasa últimamente con las madres… será que echo de menos a la mía.


MADRES

Cuatro de las mujeres que componen el Colectivo de mujeres por la lucha contra la emigración clandestina en Senegal. Todas las que forman esta asociación han perdido un hijo o un familiar en el intento de llegar a Europa clandestinamente.
Thiaroye sur mer, Dakar, Senegal. Febrero 09

Nos pasamos media vida con la mirada perdida y hablando con nuestros hijos. Una ventana entreabierta es sólo lo que tenemos. Ninguno regresó con vida; ninguno regresó sin ella. ¿Dónde están? Aunque todas lo sabemos ninguna quiere admitirlo. Esperamos cada día una carta que no llega. El teléfono marcado no se encuentra disponible es la única respuesta a las múltiples llamadas. Miramos a ningún sitio y buscamos por todas partes. Nada. Se fueron sin consultarnos y sin pedirnos permiso. Ninguna señal de vida; ningún cadáver devuelto. Demasiada agua salada para endulzarnos la vida. Un hijo que no aparece es una madre perdida. No hay noticias. Nada nuevo. Se agotaron las reservas de lágrimas y de lamentos. Se nos secaron los ojos y envejecimos de pronto. Ébano resquebrajado. Fractura abierta de alma y traumatismo severo en ventrículo derecho. Negro profundo por dentro y colorido envoltorio. Silencios atronadores con la mirada en el limbo. Nada. Una ventana entreabierta… una ventana cansada.

UN GUARDAMETA SIN META

Momento del partido en un campo de futbol callejero en la isla de Gorée (más conocida como la isla de los esclavos). Senegal, 11/01/09

Estoy viendo cosas en África que no había visto en mi vida. Como ejemplo, algo prosaico quizás: un campo de futbol inmenso con un baobab en el centro. El terreno referido, ya lo sé, es una obviedad como un templo, no es de césped mullidito ni tiene líneas pintadas. Las porterías, sin redes, son bastante mejorables; pero también es verdad que es un gasto innecesario ponerle una red a dos piedras que no levantan un palmo del terraguero reseco. África como ya dije es de verdad diferente. Sólo hay que fijarse un poco. Miren si no al portero: un guardameta sin meta y sin equipo delante que defienda los colores que luce en su camiseta. Un zaguero ante una sombra en fuera de juego claro pero que el arbitro no ha visto porque mira hacia otro lado. Un Iker en africano al que no le asustan los tiros desde el punto de penalti porque no hay tal punto pintado. Un cancerbero sin Hades. El mejor de todo el barrio: nunca ha chupado banquillo, nunca se vio de suplente, y es que aquí nadie es reserva pues no hay donde sentarlo. Un negro de guante blanco dispuesto a comerse crudo a todo el que ose pisarle el área memorizada. Tras el pitido final le dijo a su entrenador que estaba muy disgustado por el resultado adverso. Cabizbajo se fue a las duchas pero no las encontró. Optó por tumbarse al fresco, bajo la sombra del árbol que le ha visto derrotado, como colista de grupo y a punto de descender. África no tiene arreglo. No me pregunten por qué…, simplemente, lo sé.

DESTRIBALIZARSE

Massamba Diop Coki, Grand Serigne de Dakar. Sede del Gobierno Tradicional de la Etnia Lebou. Dakar, Senegal. 29/12/08.

Desde que puso por primera vez el pie en África, hay una cosa que hace el contumaz hombre blanco en este basto continente: el no saber destribalizarse*. No se debe llegar a un lugar tan distinto al nuestro e intentar comprender, trabajar e imponer pautas de conducta desde el punto de vista de la tribu en la que te has educado. África es otra realidad. Tiene pulso, valores, moral, cultura e idiosincrasia diferente al resto del mundo. Aquí, al contrario que en Occidente y en general en países muy desarrollados, sigue existiendo un profundo respeto hacia las personas de mayor edad y un desapego importante a toda realidad física, objetiva y poco espiritual. En Senegal, lugar donde pasaré un tiempo, los líderes religiosos gozan de un altísimo respeto por parte del pueblo llano. Creo conveniente pues: presentarse, escuchar y dejarse aconsejar desde el principio por personas mayores y por líderes religiosos por muy desfasados, pintorescos o folklóricos que nos parezcan -¿acaso el Papa y los Obispos no lo son?-. Ya, ya sé que suena raro, sobre todo viniendo de un ateo convencido como yo; pero estamos en África y aquí las cosas son, sencillamente, de otra forma.

*Acertadísimo término utilizado en: “El ojo oscuro de África”. Laurens van der Post

FELIZ AÑO NUEVO.

Les dejo con la frase que pienso cumplir a rajatabla el tiempo que pase en este imponente continente:

“La única esperanza que le queda al hombre blanco en África es hacerse pasar por un idiota inofensivo que no sabe nada de nada”.

“El antropólogo inocente”. Nigel Barley


ESCOMBROS

Los gambianos Ousma y Omar extienden un plástico sobre la batea para recogida de escombros en la que se refugian durante las noches desde que llegaron a Jaén en busca de trabajo. Aledaños del Centro Municipal de Acogida a Transeúntes de Jaén. 4/12/08.

Escombros de carne y hueso que hay que quitar de en medio. Sin cimientos adecuados todo acaba por los suelos. Si sustentas con quimeras en vez de poner pilares todo se viene abajo con tremenda polvareda. Cascotes de piel morena que para quitarse el frío se inventan invernaderos donde cultivar un sueño. Del ladrillo a la pedrada tan sólo había un suspiro y ahora las bateas vacías se llenan con desperdicios. A Quico se le acabó el trabajo y el negro se fue del tajo sin tajada por despido y tras devolver el casco. Barro donde había cemento y residuos tiritando apiñados bajo mantas. Despojos, desechos, sobrantes de una estructura quebrada desde la base y condenada al desplome. Del andamio y el palustre a la aceituna y la vara pero sólo si eres blanco y te apuntaste al paro. Moros, morenos, sudacas y demás tipos extraños, absteneros de momento. Ahora lo que tenemos como pago a vuestro esfuerzo es una batea-guarida por donde podéis ir pasando para esperar escondidos hasta que nos sobre de nuevo: trabajo, arrogancia y soberbia.

20 AÑOS

El cadáver de un inmigrante flota junto a unas rocas en una playa Tarifeña.

Hoy se cumplen 20 años del primer naufragio conocido de una patera en el Estrecho de Gibraltar (1 noviembre 1988). 18 inmigrantes marroquíes perdieron la vida a menos de 100 metros de la playa de Los Lances en Tarifa.

Un golpe “seco”, y otro, y otro… No paro de contar golpes, tengo la boca seca. Cuatro, cinco. Vine por piedras preciosas y me encuentro acantilados. Con cada ola un nuevo golpe. Seis, siete, ocho. A merced de un mar honrado que expulsa lo que no es suyo. Nueve, diez. Floto como un cadáver… como si estuviese muerto. Una imagen trepidada del movimiento humano. Once. Los hombres desesperados pueden ser imparables pero fácilmente ahogados: dos metros de profundidad por mucho miedo de ancho. Doce, trece. Perdonen que no me levante para salir en la foto. Siento mancharles la playa con mi cuerpo putrefacto y siento impregnarlo todo de un hedor insoportable. Catorce, quince. Mi última voluntad es esta foto movida para los libros de historia. Dieciséis. Asfixiado boca abajo y la cabeza muy alta. Diecisiete. Soy comida para peces en un acuario blindado. ¡Alto!, ¿quién va? La arena de los bolsillos es mi único visado. Dieciocho. ¡Qué cerca estaba la orilla…! Ahora que puedo tocarla está más lejos que nunca. Diecinueve. Demasiados golpes secos a un mojado solitario. Veinte años golpeando sobre la misma piedra.

VUELTA AL COLE

Uno niño me ofrece hachís desde el borde de la carretera mientras conduzco camino de Oujda. Cercanías de Ketama, Marruecos. 14 julio 08.

Este niño no es un camello. Ni un delincuente. Y mucho menos un mafioso. Es, ni más ni menos, un buscavidas: un superviviente. Seguramente sus padres, o mejor dicho: su padre (las madres, las mujeres en general, no deciden casi nada en Marruecos), es el que le ha puesto ahí para que se gane el sustento. Creo, sinceramente, que lo de menos es lo que el chico ofrece. Qué más da si es un manojo de poleo, de tomillo o unas bolitas de hachís. En algunos lugares del mundo, y en España hasta hace nada, sigue habiendo gente que ha de tragarse el orgullo, y/o lo que haga falta, para sobrevivir. Sin ir más lejos, y reconozco que no es la comparación más acertada, mis hermanos y yo pasamos toda la niñez sirviendo alcohol de todo tipo en el bar de mis padres. ¿Y? Nada. Eran otros tiempos: hace 30 años era muy normal que los niños ayudáramos a nuestros padres en las más diversas tareas. Me pregunto qué diferencia hay entre vender bolas de costo al borde de la carretera y vender vino en el negocio familiar. Yo, no veo ninguna. Es verdad que el hachís coloca y que es, incomprensiblemente, ilegal; pero… y el vino que yo vendía…, acaso no colocaba (?). ¡Joé qué si colocaba!, ¡madre mía!, ¡las cogorzas que cogían los parroquianos del bar! En fin… Cuento esto porque hace un par de días un primo mío, profesor de matemáticas, me comentaba indignado que de 50 niños que debían haberse presentado a los diferentes exámenes de recuperación de matemáticas, no se había presentado ninguno. La pregunta es: ¿Dónde estaban y qué hacían esos 100 padres el día en el que sus hijos debían examinarse? ¿Y ahora? ¿De dónde vamos a sacar autoridad moral, visto lo visto, para ponernos a criticar la actitud de los padres españoles de posguerra y la de los padres del Marruecos de hoy? Sí, vuelta al cole; pero todos. A ver si de un puta vez aprendemos algo.

EN UN LUGAR DEL ESTRECHO…

Un inmigrante es atendido por miembros de la Cruz Roja junto al eskimmer del barco de Salvamento Marítimo Miguel de Cervantes. El hombre, indocumentado y de nacionalidad marroquí, fue sorprendido por la Guardia Civil junto a otros 34 compatriotas cuando intentaban llegar a España en un pequeño bote de madera.
Puerto de Algeciras.18/8/ 08

“Bien podrán los encantadores quitarme la ventura; pero el esfuerzo y el ánimo, será imposible”. Para mí es la mejor frase del Quijote. Creo que ahí está resumido todo el espíritu del caballero de la triste figura y la esencia de la obra. ¿Quieren saber en cuál de las dos partes y en qué capítulo del libro está la genial frase? Fácil: sólo han de leerlo. Es curioso, miro la imagen con detenimiento y me doy cuenta de que es Alonso Quijano el que está sentado bajo el nombre de Cervantes. ¿Por qué digo esto? Está claro: puede que mueran decenas, cientos, miles de hombres intentando llegar al “mundo civilizado”; pero lo que es imposible que muera, al igual que en la novela, es el espíritu de estos hombres. Es Alonso Quijano el que muere al final del libro; no Don Quijote. Los que mueren en el Estrecho y en todos los estrechos del mundo son los Alonsos no los Quijotes: y a éstos…, a éstos no hay quien los pare.


ADRENALINA VS TESTOSTERONA

Un grupo de inmigrantes indocumentados marroquíes cruza el Estrecho de Gibraltar en patera en un intento desesperado de llegar a Europa. Septiembre 1992

Zacarías Sayah, marroquí residente en Madrid desde los cinco años, se exhibe ante su coche momentos antes de cruzar el Estrecho de Gibraltar en barco. Puerto de Algeciras. Agosto 2008

Adrenalina, miedo y discreción; testosterona, arrogancia y show. El pobre y el “rico”. Siempre será así. Unos se esconden y otros se exhiben. La adrenalina protege, te puede salvar la vida; la testosterona te atonta, te empalma hasta el cerebro y te hace ser muy macho. Qué derroche de energía en tan prosaico objetivo. Un fuerte de discoteca que va camino de casa a explicarle a todo el mundo que Marruecos es una mierda y que Europa es la repolla. Qué ignorante y qué garrulo hay que ser en esta vida para volver a tu tierra así y no reparar ni un segundo de que los que llenan pateras son mafiosos asesinos y mentiras como tú. Que Alá te proteja picha. Que la fuerza te acompañe aunque sea sólo una pose. Coche blanco inmaculado, una bici y tres maletas; pectorales bien formados y una cintura de abeja. El triunfo hecho persona con bañador de surfero. Parece que te estoy viendo en la medina del pueblo: hablando hasta la extenuación y llenando las pateras que esperan cruzar el mar cargadas de adrenalina.

ESPERANDO A GODOT PARA PASAR LA FRONTERA

Uno de los inmigrantes indocumentados refugiado desde hace meses en el campus de la Universidad de Oujda, sujeta entre sus manos una biblia y un teléfono móvil mientras comenta desesperado la terrible situación en la que se encuentra.
Marruecos. 16 julio 08

Un Godot entre las manos sin cobertura y sin saldo. Un Godot tergiversado y demasiada letra pequeña. Un Godot que nunca llama y un Godot que nunca ha sido. Te pudrirás esperando. ¿No lo ves? ¿A qué esperas? Nadie te llamará para preguntar cómo estás o si saltaste la valla. Nadie va a bajar desde el cielo para curar tus heridas o apaciguar tus lamentos. Te pudrirás esperando. Sigue aferrado si quieres. Sigue perdido entre salmos y un teclado multimedia. Un no sé qué como fe que te lleva al precipicio y una agenda fría y muerta vacía como un abismo. Sigue a la luz que te ciega y a una llamada en espera. Godot no va a venir. ¿Es qué no vas al teatro? Te observo mientras hablamos y me acuerdo de la obra. Me fijo en tus ojos tristes y de pronto me doy cuenta de que Vladimir es negro como el carbón y que Estragón es de Mali. En fin… Lo peor es como acaba:

VLADIMIR: ¿Qué? ¿Nos vamos?
ESTRAGON: Vamos

(No se mueven)

(Telón)

LA FOTO HABÍA QUE HACERLA (II)

Un número indeterminado (entre 200 y 300) de inmigrantes indocumentados de raza negra espera, refugiado en el campus de la Universidad de Ciencias Jurídicas, Económicas y Sociales de Oujda, el momento de poder entrar en territorio español de manera clandestina. Oujda, Marruecos. 16 Julio 08

No, claro qué no, no teníamos permiso. No teníamos permiso porque no lo solicitamos, y no lo solicitamos porque sabíamos que nos iba a ser denegado. Estamos en Marruecos: inútil pedir autorización para realizar un reportaje sobre la situación de los inmigrantes indocumentados en el país. Y mucho menos, si el grupo que nos interesa no existe, o mejor dicho, si las autoridades marroquíes hacen como que no existe, obvian el problema e intentan que no sea visible ocultándolo a la opinión pública. La fuente nos dio los detalles pero luego sobre el terreno nunca se sabe y, como es habitual en este tipo de reportajes, hay que buscarse la vida e improvisar. “Os advierto de una cosa importante: entre los inmigrantes hay chivatos de la policía, por lo tanto, si lográis entrar y hablar con ellos, lo más seguro es que a los pocos minutos aquello se llene de policías y os detengan”. Efectivamente: la fuente dio en el clavo y no dio tiempo a “casi” nada. “¿Son ustedes periodistas? ¿Españoles? Pues tengo que pedirles que me acompañen” El educado y resignado decano , tras cumplir con el impuesto deber de comunicar a la policía cualquier movimiento extraño dentro del recinto, al frente de un rosario de policías de paisano nos hace las primeras preguntas y nos invita a su despacho. Una vez allí, comienza por parte de los policías un tedioso, cínico y surrealista interrogatorio. Tras un par de horas de contestar una y otra vez a las mismas preguntas, somos conducidos a la destartalada, sucia y mal equipada comisaría central de Oujda. Vuelta a empezar. ¿De dónde son ustedes? ¿A qué han venido? ¿Con quién han hablado aquí? ¿Han tomado imágenes? ¿Tienen autorización? ¿Afiliación política? ¿Saben ustedes que lo que han hecho es muy grave e ilegal? ¿Cómo han entrado? ¿Cómo se llaman? ¿Quién os ha dado la información? ¿De dónde son ustedes? ¿Han tomado imágenes? ¿A qué han venido? ¿Para quién trabajan? ¿Quién os ha dado la información? ¿Cómo han entrado? ¿Afiliación política? ¿Saben ustedes que lo que han hecho es muy grave e ilegal? ¿Han tomado imágenes? ¿Quién os ha dado la información? ¿Qué hacen aquí? ¿Cómo se llaman? ¿Con quién han hablado? ¿Cómo han entrado? ¿Para quién trabajan? ¿Saben que es muy grave e ilegal lo que han hecho? ¿Con quién han hablado aquí? ¿Han tomado imágenes? ¿Afiliación política? ¿Quienes son ustedes? ¿Para quién trabajan? ¿Han tomado imágenes? ¿Para quién trabajan? ¿Han tomado imágenes? Tras horas de interrogatorio y de nervioso trasiego de jefes de policía (todos los días no son detenidos dos periodistas españoles), se nos requisa el material gráfico, con la promesa de que nos será devuelto. Horas más tarde somos puestos en libertad mientras nos repiten una y otra vez que somos bien venidos a Marruecos pero con la nada disimulada insinuación de que si abandonamos el país, mejor para todos. Varias horas después el material se nos fue devuelto en el lugar indicado; pero eso sí: todas las pruebas graficas de nuestra visita al campus habían sido destruidas. Como ven, no hicieron bien el trabajo. Las fotos había que hacerlas y aquí las tienen que es lo más importante.

P.D. Algunos testimonios y fotografías no han sido publicados en la revista -Interviú nº1682- por temor a posibles represalias por parte de Marruecos contra los inmigrantes que apareciesen en el reportaje.

MONADA DE PERRA

Antonio Ríos (el mono) posa con Canela, su perra, ante la fachada de la casucha abandonada en la que su amigo “el fiti” malvivió durante meses antes de morir. Taraguilla, San Roque, 8 de Junio de 08.

Monolito de tristeza con una perra en los brazos. Clavada mente y mirada en un punto monocromo. Monógamo en ilusiones. Un monólogo tras otro ante un patio de butacas desolado y en ruinas. Monocasco sin bandera, sin rumbo y a la deriva. Monotipia descompuesta arrojada a la basura. Monóculo para piratas que ganan dinero a espuertas manejando como quieren el monopolio del cielo. Monoteísta del pico y cocainómano devoto. Monotonía y litrona. Solo. Un monocito asustado. Monosílabos a todo. Un kamikaze al volante de un monoplaza nervioso con demasiados caballos y elevalunas en mente. Monográfico extraviado con fotos en blanco y negro. Enmonado hasta las trancas. Enmonado de su perra, monocorde con sus guaus pero una monada de perra.

MICHELIN Y MICHELÍN

Una mujer observa la aprehensión de un cayuco repleto de inmigrantes indocumentados en uno de los pantalanes del puerto de Los Cristianos. Tenerife, Canarias, Agosto 06

Era lo más importante y más comentado del pasado fin de semana. Bueno... pensándolo bien y en honor a la verdad, de Rodolfo chikilicuatre y del cocinero Santi Santamaria también se ha hablado largo y tendido. Y es que claro, las cosas verdaderamente importantes son las que tienen que atraer titulares de prensa y toda nuestra atención. Hoy sólo haré referencia a la otra gran noticia: la emocionantísima prueba del Campeonato del Mundo de Automovilismo celebrada en Mónaco. El meollo de la cuestión estaba, entre otras cosas, en la elección correcta de neumáticos: qué si para seco, qué si para mojado, qué si para lluvia extrema o supermojado (llamar así a un neumático, supermojado, me parece una ordinariez por mucho que la rueda en cuestión alivie la libido de los que más se excitan con este tipo de pruebas). No sé mucho de marcas de ruedas pero creo que la batalla este año está entre Goodyear, Firestone y Michelin. Lo más curioso de todo esto es que, mientras aquí los cocineros se tiran las perolas a la cabeza discutiendo sobre quien nos ceba más y mejor, Naciones Unidas denuncia con datos contundentes la muerte por hambre de miles de niños en Etiopia. Pero agg... qué más da, qué nos dejen en paz de una vez, con lo liados que andamos aquí entre Michelin y michelín.


P. D. A mis alumnos, gracias por todo lo que me habéis enseñado estos días.


FE

El Cristo del Almoraima es llevado en procesión por un grupo de devotos por las calles del pueblo. Castellar de la Frontera, Cádiz, domingo 4 de mayo de 08

Fiestorro, priva, romeros, cante, gentío, palmas, gomina, devotos, caballos, baile, gambas, polvo, coros, sudor, vivas, pulseras, carretas, sombreros, tonteo, borrachos, juerga, flamencos, botines, gorrones, cigalas, flores, guitarras, collares, guasa, empujones, puros, corbatas, tambores, señoritos, jamones, pendientes, casetas, escotes, hermandades, tipismo, peregrinos, petardos, estandartes, misas, cachondeo, estirados, montaditos, volantes, insignias, camino, hermanos, ofrendas, despistados, desmayos, banderas, beatos, pañuelos, rosarios, sermones, fanatismo, negocio, convidados, despilfarro, diferencias, pregoneros, exaltados..., fe; qué se me olvidaba. Y de aquí hasta no sé cuando, ya todo son fiestas, ferias y romerías. Me parece cojonudo: pero dejemos a cristos, vírgenes y santos varios metiditos en las iglesias.

DÍA DEL TLABAJO

Inmigrantes asiáticas, contratadas en origen en Filipinas para la campaña fresera, charlan amigablemente durante un descanso de la jornada laboral. Invernaderos de frutas Borja. El Rocío (Huelva). 8 abril 08

¿Y éstas, de qué se ríen? Las miro y me viene a la mente la imagen de los temporeros de la vendimia que retraté hace unos meses en Ciudad Real. Están por aquí, en el blog, en una entrada anterior. Posan sonrientes (bueno no: en realidad se parten de risa), en la boca de la enorme tinaja que les da cobijo por las noches durante los meses que trabajan en la recogida de la uva. Y es que hay que jodelse. Cómo puede ser que, tras oír un día si y otro también que estamos en crisis, nos veamos en la necesidad de contratar gente en las antípodas de nuestro país para que nos recojan las cosechas. Y es que somos muy cablones. “No gustal la flesa pelo no tengo tlabajo”: me dijo una filipina que doblaba el espinazo. ¡Ay... el tlabajo! Qué si la crisis, qué si el desplome, qué si el euribor.... Nunca entendí de cuentas y siempre me han sonado a chino y ahora que me estaba enterando me dicen que es filipino. Qué vivan las aflicanas, las lumanas y polacas, y que le vayan dando pol culo a los que se pasan la vida apuntaditos al palo. Qué viva el plimelo de mayo y las últimas de Filipinas.

RESURRECCIÓN DE LA HORDA

El toro de nombre Arrojado, vencido y acorralado por el gentío, se refugia extenuado junto a un muro tras ser hostigado y maltratado por las calles de Vejer de la Frontera (Cádiz). Domingo de Resurrección 08

¡Qué vergüenza, qué asco! Turba de borrachos cobardes. Canallas. Arrojado (ironías de la vida), afeitado y con condones mulliditos en los cuernos no fuese a ser que se cargase a un mal nacido, no tenía escapatoria. Qué triste, la única mano que acudió a mitigar el sufrimiento del animal era sólo una sombra: un dibujo a carboncillo da la compasión humana que pudo ser y no fue. Lástima. Chusma que se cree con derecho a ser infame, enfangada hasta las trancas en tradiciones ruines y costumbres de salvajes. El Homo Cruzcampus Fuenteovejunus, asqueado de si mismo sin dignidad ni coraje, es incapaz de hacerse el macho si no se encuentra amparado entre la horda de turno. Un valiente de You tube. Un heroico de foto. Un imbécil sin coartada para ser tan soplapollas. En fin... Lo peor de todo esto es que la geografía española está plagada de festejos similares. Mi pueblo incluido. Cada año, en las fiestas de agosto, miles de Homo Aguardientus Fuenteovejunus (en mi pueblo, momentos antes de la suelta del toro, el ayuntamiento reparte gratuitamente aguardiente) acuden desde todos los rincones de la comarca para disfrutar del despreciable espectáculo del sufrimiento y humillación de un toro enmaromado y embolado. Y encima lo pagamos todos. Ole. La horda parecía muerta pero la hemos resucitado.

PRIMAVERA, VERANO, OTOÑO E INVIERNO.

“La tintina” (qué cosas tenemos la gente de pueblo: no tengo ni idea del nombre de esta mujer) camino de su casa en diferentes momentos del ocaso de su vida. Acera de enfrente mi casa. Taraguilla

Hoy es primavera; ayer no, ayer sólo era en El Corte Inglés. El tiempo pasa tan rápido que el día menos pensado será interceptado por un radar benemérito y se quedará sin puntos. Ojalá: estaría bien que alguien le bajara los humos para que así depusiera esa actitud prepotente y tenaz con la que lleva toda la vida marcándonos el ritmo. Está más que comprobado: al tiempo no hay quien lo pare. Lo podemos engañar, sólo por unos años, gastándonos un pastón en cremitas antiarrugas y antioxidantes de marca. Además, tras mucho estrujar neuronas, lo único que se ha logrado es que te partas de risa ante estirados pellejos y labios como salchichas. Una colleja a Cronos en forma de payasada. El tiempo es puntual, inexorable e hijo de puta. El tiempo es inestable y con chubascos dispersos; con nubarrones plomizos, levanteras y tormentas. Por eso si sale el sol, aunque sea por Antequera, lo mejor es alegrarse y aprovechar sus caricias que nos broncean el alma. Luego vendrá el verano, el otoño..., el invierno. Enlutado y encorvado bajo un paraguas oscuro, con destino a ningún sitio y bolso casi vacío, el invierno llegará y se instalará en nuestras vidas para nunca más marcharse. Y ya no habrá cirujanos ni silicona bastante que puedan recomponer lo que el tiempo ha destruido con infinita paciencia y manecillas moharras afiladas como espadas.

MIERDA

Tercer vertido de fuel en las playas de la comarca tras el hundimiento junto a Gibraltar del chatarrero New Flame. Playa del Rinconcillo, Algeciras, 11 febrero 08.

Cada vez que caga un yanito (así llamamos aquí a los gibraltareños), nos pone a todos perdidos de mierda. Ayer era imposible andar por las playas de la comarca sin el tufillo mierdolero de su “graciosa majestad”. ¡Qué peste! ¡Qué asco! Los ingleses llevan años cagándose en la comarca y limpiándose el culo con la bandera de España. Pero también es verdad que aquí nos bajamos los pantalones y nos ponemos en pompa para que nos den por detrás cada vez que a ellos les de la gana. El pasado 12 de agosto, hoy hace seis meses, nos la colaron muy bien y es ahora cuando nos duele en culo. ¡Ay!, escuché decir ayer en Rinconcillo a los innumerables políticos que fueron a denunciar ante decenas de periodistas la última violación rectal. ¡Ay!, me duele el culo... me duele el culo..., repetían ayer en todos los informativos. Y ahora, la única solución es limpiar la mierda de nuestras playas y ponernos cremita cicatrizante en el ojete para recuperarnos pronto y estar listos para la próxima penetración. Estos hijos de la Gran Bretaña, a falta de vergüenza y de alguien que les replique, dicen tener aguas jurisdiccionales que no aparecen en ningún mapa ni en tratado conocido; estos yanitos cagones se pasan por los cojones nuestras leyes y fronteras; estos yanitos mafiosos de lo único que entienden es de paraísos fiscales mientras se parten de risa disfrutando nuestro entorno sin pagar un puto impuesto; estos yanitos autistas, para lo que les conviene, tienen como gran aliado al gobierno socialista (el PP también lo fue), que con los ojos vendados sólo mira a Gibraltar con el ojo del trasero; estos vástagos de Nelson eruditos en zurrapas y manzanilla fresquita tienen un morro muy grande y no les causa sonrojo decirte por las mañanas good morning picha o good morning chocho. Estos son mis yanitos, ingleses de pura cepa: con la cara very hard y petroleros baratos, con submarinos matones y fantasmas en las empresas, con chatarreros hundidos y choricito en manteca.

HOMO ORTERUS BOCAZAS

Un hombre observa desde lo alto de una escollera a un grupo de inmigrantes indocumentados que momentos antes había llegado en cayuco al muelle de Las Galletas. Arona, Tenerife, Agosto 06.

Con bañador de rastrillo y crucifijo de oro estaba para una foto y no perdí la ocasión. Con barriga cervecera y desafiando el abismo se me puso muy flamenco porque las fotos que hacía no le gustaban del todo y además distorsionaban, según su sesudo criterio, la realidad de la isla. “No me pises que llevo chanclas y el que a buen árbol se cohiba pierde el pan y pierde el perro”; fue la conclusión que saqué de todo lo que me dijo. Por desgracia para todos el Homo orterus bocazas se ha extendido de tal modo por todo el globo terráqueo que ya no existe rincón que nos libre de toparnos con alguno de la especie. El “Homo orterus bocazas” es incansable y tenaz en soltarte su discurso mitinero y moralista de extremista con pesebre. El ropaje de este “orterus”, acorde con sus rebuznos, no me pilla por sorpresa ni me produce escozor pues por desgracia hace tiempo que el buen gusto se fue a tomar viento fresquito y todavía no ha vuelto. Pero lo que más me cabrea y me toca los riñones es que este cacho de carne, con pelos en la entrepierna y más tetas que la Esteban, se pasee sin complejos, satisfecho y ufano, delante de desgraciados y se quede tan campante. Pero para eso está uno con la cámara colgada y los ojos como platos; para sacarlo en la foto y mostrarlo como es: un perfecto capullo que se creen el rey del mambo porque ha nacido blanquito y a este lado del charco. Tras las copitas de cava y el surtido navideño todos tenemos más panza y la conciencia revuelta y aunque sabemos que el mundo está hecho una ruina, una cosa es obviarlo y otra cosa muy distinta alardear de barriga como si fueras el capo o un pirata malvado que, con patente de corso, humilla a todo cristo con arrogancia burguesa y crucifijo dorado.

INOCENTADA: UNA BOMBA INTELIGENTE

Aenas Slah, de tan sólo cinco años, es evacuada por sus vecinos tras sufrir graves heridas durante el bombardeo realizado por helicópteros israelíes a la sede de Hamas en Jabalia. La niña moriría dos días más tarde en el hospital de Shifa. Gaza, Palestina, Febrero 02.

Un misil de largo alcance y muy cortito de miras puede que padezca Alzheimer y no nos demos ni cuenta. Una bomba que se olvida de todo lo que ha aprendido es muy poco selectiva y tiene muy mala leche. Misil inteligente... jajaja, ¡qué bueno! Prefiero las bombas tontas: sabes a que atenerte. ¿Por qué no inventar, ya puestos, una bomba gilipollas? ¿Y una bomba despistada? ¿Y una bomba mariquita? ¿Y una bomba mentirosa? La que mató a esta niña era de las más listas que he conocido en mi vida. Disparada desde lejos por una mente cobarde, se coló por la ventana del edificio enemigo para matar mucha gente y no romper la fachada. Es lo que se estila hoy: todo ha de ser muy pulcro y la imagen, lo primero. Y aunque a diario la palmen inocentes a mansalva, lo que nos hace indolentes y más bestias si cabe, es hacerse mucho el tonto mientras vemos babeando como empiezan las noticias con la Champion de los huevos. A esta cría la mató, mientras jugaba en la calle, una bomba inteligente estudiante de la LOGSE que no sabía un pimiento y erró en el examen. Aenas salió despedida por la terrible explosión y durante un brevísimo instante pude ver como su cuerpo daba vueltas en el aire. Aturdido por el ruido y por la onda expansiva, con el temblor en las manos y cagadito de miedo, sólo pude hacer dos fotos con el arma que protege lo poco que queda ya del hombre que llevo dentro. Una cámara de fotos nunca cambiará nada; pero siempre será mejor que llevar como estandarte y como defensa del alma un misil inteligente con dinamita en los sesos.

FELIZ NAVIDAD CABRÓN

Francisco Carretero (el fiti), posa en el patio de la casucha abandonada en la que malvivía. Taraguilla, San Roque, Octubre de 2001

Mi amigo Francisco llevaba tantos años muerto que llegué a creer que nunca moriría. Por suerte para él, me equivoqué. Hace más de tres años que dejó de estar entre nosotros. Y digo “tuvo suerte al morir”, porque en las múltiples charlas que mantuvimos, siempre aseguraba entre lágrimas que estaba deseando dejar este mundo. “Se acabó el sufrimiento”, pensé, cuando me comunicaron su fallecimiento. Ayer me lo encontré en mi archivo y me miró con los mismos ojos tristes que le habían acompañado en los últimos años. Aquí lo tienen: Francisco Carretero (el fiti). ¿A qué da miedo? Es curioso: decimos que la cara es el reflejo del alma, aunque en este caso me atrevo a decir que el rostro de mi amigo es el extravío del alma. Sí: da miedo, y mucho. Parece el consejero delegado de los delincuentes, aunque en realidad sólo era un cordero con piel de lobo. Muy fuerte físicamente (en la escuela todos admirábamos su corpulencia natural), y tan frágil de espíritu, por causas que ahora no vienen al caso, que pronto comenzó a frecuentar el borde del precipicio. “La droga me entiende”, me dijo una vez. Era buena persona y aunque el infierno le seducía, nunca llegó a estrechar la mano de Lucifer. “Jamás he intimidado a nadie para robarle Fernando, te lo juro”, lo decía y le creía. En el fondo todos le queríamos en el pueblo. Era el último espectro de aquellos años infames donde traficantes y zombis montaron un Disneyvena en nuestras propias narices. Este canon de tristeza, este homenaje al cubismo de ejecución perfecta, era la cara de un hombre que se casó con la muerte y le puso cornamenta. Este ser vapuleado sin ningún dedo de frente y muchos puntos de sutura, se puso gasa en el ceño que escondiese las heridas que siempre le supuraban. Este era mi amigo el fiti: el más fuerte del recreo y el más débil de la vida. Ayer encontré su rostro olvidado en un cajón y al mirarnos espetó, decepcionado sin duda, Feliz Navidad cabrón.

METAMORFOSIS

Una amiga, embarazada de cinco meses, observa y acaricia su vientre junto a un ventanal de su casa en Taraguilla, San Roque.

Me comenta esta amiga que su cuerpo ya no le pertenece, que la criatura que tiene en su interior se ha adueñado de todo lo que la hace humana. Verdad: apenas la reconozco. Es tal la metamorfosis que está sufriendo que si no fuese por la inconfundible sonrisa que ilumina su rostro apenas podría distinguirla. Cierro los ojos e imagino al feto inmaduro que mi amiga lleva en su vientre y retozo pensando acerca de lo que será su futuro inmediato: agasajado a diario de mimo, cariño y cuidado. Siempre he pensado que la paternidad es algo muy serio, que no todos estamos preparados para ella y que, llegado el momento, uno ha de enfrentarse a la mayor responsabilidad de su vida. Creo que, al principio, hay que vivir para y por ese proyecto que llamamos hijo. Está claro que no todos debemos traerlos al mundo y lo digo pensando en los padres de los dos terroristas detenidos en Francia. Hoy, leyendo otra vez la triste noticia, me paro y observo la foto de Raúl y Fernando: los dos guardias civiles asesinados por ETA. Y ahora; confuso, furioso, más fuerte e indignado; mi mente viaja deprisa y, de un neuronazo, ideo y recreo la infancia de los dos inocentes y la de sus verdugos. La de los primeros se parece a la mía, a la suya: a la nuestra. La de los segundos es más compleja. La veo tan triste, simple, mezquina y autista que apenas me deja resquicio para jugar con quimeras que me den la respuesta de por qué tanto odio. Seguro que no me equivoco si digo que la madre de un etarra no sufre metamorfosi alguna en cuerpo o mente cuando siente el latido de una vida que se forma en su interior. El odio sólo engendra más odio y Asier y Saioa son el resultado: dos abortos asesinos con cabeza de fogueo y pistolas en el alma.

ESPAÑA NEGRA

Agosto de 06. Después de un tortuoso viaje en cayuco desde Senegal y tras desembarcar junto a un grupo de compatriotas en Canarias, un inmigrante indocumentado espera, sentado en el interior de un autobús, el trasladado a la comisaría de policía de Arona (Tenerife)

La España negra de hoy no es la España negra de ayer. Ahora “la España negra” engloba a ese altísimo numero de inmigrantes de raza negra que vive entre nosotros. Antes, por desgracia, era diferente: tanto que ni siquiera el hecho de ser español otorgaba determinados derechos. Bastaba con discrepar de los dictados de aquel mandatario –Franco no gobernó, Franco mandó-, para ser humillado, encarcelado o, en muchas ocasiones, fusilado. Casi cuarenta años de dictadura fascista, ignorante y beata nos sumergió en una de las épocas más tristes y oscuras de nuestra historia. Hoy, 20 de Noviembre, se cumplen treintaidós años de la muerte de aquella España. Cuando miro al hombre de la foto no puedo dejar de pensar en la cantidad de personas de este país que como él no tuvieron más remedio que salir pitando. Huir del acoso y derribo; huir de la miseria y el yugo; huir hacia delante para, durante mucho tiempo, verlo todo tras el cristal mugriento de lo mezquino, la distancia y el olvido. A veces me pregunto por el brillo de los ojos del hombre de la foto. Lástima continuar con cristales tan sucios de por medio y no poder apreciarlo.

ESPAÑOLES... FRANCO, HA VUELTO

Madrid, 20 de Noviembre de 2005. Simpatizantes del franquismo durante la celebración del 20-N en la Plaza de Oriente.

Es verdad, quizás exagero un poco. Franco no ha vuelto ni va a volver, de momento, entre otras cosas porque todos creemos que vivimos muy bien y a nadie le conviene que el tinglao se jorobe. Además, hay una clase política, profesional, que vive de sacar fantasmas de los armarios comunes para llenar los propios de nacionalismos autistas, trajes a medida y espejos como el del cuento donde mirarse el ombligo. Y mientras se arma el pollo, entre gruñido y soflama, entre soflama y gruñido, se hace caja; que es, en fin, de lo que se trata. Ahora es el turno de la bandera de España, de Los Reyes y de los símbolos del franquismo. Tres cortinas de humo por el precio de una. No está mal. A este paso acabaremos pronto con las tonterías y empezaremos con las chalauras. Ay... Cuando miro esta foto no tengo muy claro qué pájaro me da más miedo: si el del pico colorao o el que lo muestra orgulloso. Aunque a decir verdad, el que me da más yuyu, es el que se me echó encima y miraba de reojo. Con sus gafas ahumadas en un día de tormenta, con su disfraz de persona, sin banderas ni aspavientos, calladito y circunspecto, el primero tras la valla. Españoles... Franco ha vuelto disfrazado de chorrada y arropado de ignorancia.

EL CHISTE

Un grupo de inmigrantes Búlgaros que trabaja en la vendimia posa ante la tinaja que les da cobijo a las afueras de Socuéllamos (Ciudad Real)

Esto son dos búlgaros, dos Búlgaras y un bulgarito que se vinieron a España a ganarse la vida trabajando. Como no tenían papeles y no podían defenderse, trabajaban por cuatro duros donde podían y en lo que surgía. Tras muchas vueltas por el país decidieron ir a Socuéllamos para trabajar en la vendimia, pero como tenían mala pinta y andaban justitos de dinero no había manera de que alguien les alquilase una casa donde poder vivir con un mínimo de dignidad. Total: que cansados de pasar los días al raso decidieron meterse a vivir en unas tinajas enormes que encontraron abandonadas a las afueras del pueblo. No tenían agua, ni luz, ni ná de ná, pero como no había otra alternativa decidieron que esa sería su casa durante el tiempo que durase la recogida de la uva. No me digan que no es bueno el chiste. A ellos les ha encantado..., todavía se están partiendo de risa.

A. M. G. G

Cementerio de Barbate, Cádiz. 6, Septiembre, 07. Lápida de Antonio Miguel Gil Guerra fallecido en el naufragio del pesquero Nueva Pepita Aurora.

Antonio Miguel Gil Guerra. Antonio, Marino, Guasón, Gaditano. Antonio, Mástil, Gaviota, Goleta. Antonio, Marido, Galante, Gallardo. Antonio, Maestro, Guía, Grumete. Antonio, Marea, Grato, Gigante. Antonio, Maduro, Gastado, Genuino. Antonio, Memoria, Guiño, Guarismo. Antonio, Magia, Goce, Galope. Antonio, Maltrecho, Grave, Guerrero. Antonio, Mar, Grima, Gris. Antonio, Mazazo, Golpe, Grito. Antonio, Misterio, Galerna, Gemido. Antonio, Muerte, Guadaña, Gloria.

Descansa en paz desde tu atalaya de yeso.

EL AMOR

Playa de Atlanterra, Zahara de los Atunes, Cádiz. 23, Agosto, 07. Una pareja de enamorados se abrazan tumbados en la arena de la playa.

TE QUIERO. Y sobre tu pecho descanso de vientos, pliego mis velas, rodeo la tormenta. Te quiero. Y sobre tu pecho viajo en el tiempo, despacio, muy lejos, camino y regreso. Te quiero. Y sobre tu pecho cierro lo ojos, sueño, imagino, te invento de nuevo. Te quiero. Y sobre tu pecho huelo tu aliento, tu piel, tu pelo, mi droga es tu aroma. Te quiero. Y sobre tu pecho acaricio tus senos, observo tus ojos y desprecio el pasado. Te quiero. Y sobre tu pecho pido con todas mis fuerzas que nunca me dejes, que estés a mi lado. Te quiero. Y sobre tu pecho te incluyo en mi vida, cuento contigo, te incluyo en el cuento. Te quiero. Y sobre tu pecho percibo admirado latidos del alma, la banda sonora de tus sentimientos. Te quiero. Y sobre tu pecho planeo el futuro y detengo el presente. Te quiero. Y sobre tu pecho sonrío dichoso, calmado, feliz y tranquilo. Te quiero. Y sobre tu pecho deambulo extraviado, buscando la senda de tus pensamientos. Te quiero. Y sobre tu pecho escribo en el aire, empiezo un poema, la prosa es historia. Te quiero. Y sobre tu pecho el miedo a perderte se va de puntillas, sin ruido, vencido, herido de muerte. Te quiero. Y sobre tu pecho me expongo al fracaso, al golpe, al derrumbe y al naufragio. Te quiero. Y sobre tu pecho respiro muy hondo, abrazo tu cuerpo y protejo mi alivio. Te quiero. Y sobre tu pecho olvido los días que no te he tenido, que no te he querido. Te quiero. Y sobre tu pecho mis labios nerviosos dibujan un beso que dice TE QUIERO.

LA FOTO HABÍA QUE HACERLA.

Yemen. 5 julio 07. Thajer, que posa junto a su hermano y cuñada en la habitación 209 del Hospital Central de Saná, es uno de los conductores herido de la caravana de turistas españoles atacada por terroristas islámicos el pasado día 2 de Julio en Mareb.

La imagen había que tomarla. La embajada española en Yemen y el gobierno yemení habían prohibido tajantemente la entrada a periodistas en el hospital. Todavía, los compañeros y yo no sabemos por qué tanto secretismo: aunque nos lo imaginamos. Mi obligación, como enviado especial a la zona para la revista Interviú, era informar gráficamente de lo que había pasado. Sabía en que habitación estaba Thajer; sabía como sortear el desmesurado control militar y policial que se había montado en el hospital y como colarme con una cámara escondida entre mi ropa; y lo más importante: tenía el permiso de la familia para verlo y retratarlo. Thajer quería hablar y quería ser fotografiado para que el mundo viese lo que la sin razón había hecho con él. Quería que todo el mundo comprobase con sus ojos lo que la estupidez infinita de unos criminales tarados podía hacer. Imbéciles, creyéndose señalados por el dedo divino de Dios, siembran el mundo de cadáveres en nombre del Islán y de la, omnipresente en nuestras vidas, Guerra Santa. Enemigos acérrimos y cegatos de todos los que no comulgamos con sus desquiciadas creencias. La foto había que hacerla. Thajer así lo quería y eso era lo más importante. No hay gobierno ni embajada con autoridad moral o de otro tipo que le pueda decir a una victima de un ataque terrorista lo que debe hacer con su dolor. Thajer es afortunado: puede contarlo. Ayer moría en el mismo hospital la española María Asunción Vitorica tras luchar agónicamente por su vida durante casi doce días. Ni ella ni las otras nueve victimas mortales del atentado tuvieron la oportunidad de expresar lo que se siente cuando te arrancan la vida de un cuajo. Por eso, pienso, que esta foto es el grito de María y el de sus compañeros de infortunio. Estoy convencido de ello, y si algún día dejo de estarlo recogeré mis cosas y me iré por donde he venido.

LA TRISTEZA Y LA GRASA

Puerto de Tánger, 26 junio 2007. Jóvenes marroquíes esperan en el puerto el momento de poder introducirse en los bajos de un camión que les lleve a Europa.

Fellah se ha marchado. El cuerpo cansado camina en el puerto; pero el hombre se ha ido: despacio, sin norte, hablando muy bajo. Día tras día bajo ejes grasientos te ensucia por fuera y te mancha por dentro. Olor a Pegaso y sabor a derrota. Quimera de mugre con manos tiznadas. La camisa de nailon dejó de ser blanca. La luz de sus ojos dejó de ser clara. La expresión de su cara es todo un poema. Confuso y perdido como un polizonte, como un inmigrante manchado de grasa que mira muriendo con cada mirada. Si estuviera más triste no podría ni mirarlo. No quiero escucharlo, no quiero ni verlo. Dejó la familia y dejó los recuerdos. Se fue para irse muy lejos de casa. Se ha marchitado esperando en el puerto, ya no es el mismo. Las sombras le han dicho que cruce el Estrecho, que luche, que triunfe, que muera o reviente. La rabia, el desprecio, la mugre y la grasa. Si estuviera más triste no podría retratarlo. Ojos de cobre, ceño fruncido, flacucho y moruno. Que triste la grasa que tiene en el cuerpo, que triste la grasa que cubre su sueño, que triste la grasa que engrasa su pena. A cada flanco un amigo. Igual de mugriento, igual de grasiento. Tres marionetas y un solo sueño. Pero Fellah es el débil, sólo hay que verlo. Está triste, está lejos, no puedo ni verlo, no puedo enfocarlo. La grasa y las sombras lo han machacado. Está tan perdido que si cruza el Estrecho habrá que buscarlo.

UNA CASETA EN LAS NUBES

Taraguilla, 20 de Junio de 2007. El público asistente aplaude a la lectura del pregón de las fiestas en honor a San Juan.

Ahora todo el mundo en pie: os voy hacer un retrato, para recuerdo de este día, para recuerdo de este rato. Los levanté a todos y aplaudieron. Me dirigí al centro del escenario y les tome estas fotografías: la imagen que ven, en realidad, son dos que se han unido. Una primera toma a la derecha y otra a la izquierda. No podía dejar a nadie fuera. O todos o ninguno. Ojala fuese tan fácil unir a las personas. Estaría bien inventar una maquinita que con una simple presión sobre un botón uniese a la gente. ¿Cómo llamaríamos a ese botón de la maquina? Yo lo llamaría botón querer. Es mejor, si le pusiésemos botón amar estaríamos todo el día en las nubes, y eso sería un desastre para la humanidad. Además, amar a todo el mundo tiene que ser agotador; creo que es mejor dejarlo en querer... que no está nada mal. El subir a un escenario y hacer uso de la palabra, dirigirme a mi pueblo, expresar públicamente lo que siento por ellos, es una de las cosas más bonitas que me ha pasado en la vida. Quizás una caseta de feria no es el lugar adecuado, quizás durante la coronación de las reinas de las fiestas no sea el mejor momento pero... ¿Cuál es el lugar o el momento adecuado para decirles a las personas lo que sentimos por ellas?, ¿hay un lugar?, ¿hay un momento? Sólo hay sentimientos y lo que realmente importa es que sean verdaderos. Una caseta de feria me parece un lugar ideal: sobre todo si está instalada en las nubes.


DESBÓRRAME.

Madrid, jueves 24 de mayo de 2007. Las torres en construcción del complejo Madrid Arena se reflejan en el cristal de un coche aparcado frente a la casa de mi amiga Lula.

Parece que lo estoy viendo: gitano flaco, tiznado de piel por los genes y las candelas de leña, gracioso que te cagas, ocurrente, pícaro, elegante y flamenco. Cierro los ojos y sigue ahí, ante mi padre, pagando religiosamente lo consumido en días anteriores. Solemne y orgulloso: Fennando, decía, cóbrate y desbórrame. Qué tiempos. Sabíamos que todo tenía un precio, que había que pagar la cuenta. Si te pegabas, por ejemplo, tres leñazos de aguardiente fiados todas las mañanas, luego había que pasar por caja. Si no podías hacerlo hoy, lo hacías mañana. Y no pasaba nada. ¿Por qué al ver desde el avión las torres en construcción del complejo Madrid Arena he recordado a aquel gitano?. ¡Qué tontería!. ¿Por qué liar los chivos con las cabras?. No sé. La emoción del regreso, supongo. El pellizco en la barriga que se pasa al cerebro y desvarías. Los cuatro falos empalmados que se construyen en Madrid me recuerdan a los gayumberos de mi tierra, esos mafiosillos de poca monta que pululan impunes con sus coches tuneados y sus medallones de oro. Los mismos que no han pagado una cuenta en su puta vida. Malaya, elecciones, ruido, la liga, y ahora también esta competición de rascacielos para ver quien la tiene más grande. En fin..., no me hagan caso, acabo de llegar a España tras cuatro meses en Palestina, y, aunque quiero mucho a mi país, la verdad es que hay veces en las que me dan ganas de desborrarme.


OLOR A SOBACO

Entre un fortísimo dispositivo de seguridad, una familia de colonos se pasea tranquilamente por la ciudad vieja en el día de la celebración de la reunificación de Jerusalén

El Día de la reunificación de Jerusalén olía a sobaco. Qué ironía... la segregación de feromonas es una de las formas más antiguas de comunicación. Los mamíferos marcan con regularidad los límites de sus territorios con feromonas que producen unas glándulas especiales. Lo curioso de las feromonas es que pueden alterar la conducta de los seres vivos de forma dramática. Ayer en la ciudad vieja de Jerusalén el hedor era tan insoportable que no tuve más remedio que marcharme. Pertrechados de banderas, arrogancia, soberbia, chulería y creyéndose con autoridad moral para hacer absolutamente lo que les de la gana, miles de radicales Judíos se paseaban por las callejuelas de la ciudad para celebrar el día de la reunificación. Tras la torrencial tormenta de la tarde, la humedad y el calor entre la muchedumbre sionista era insoportable. En medio de bailes, brincos, espavientos, burlas e insultos dirigidos a los pocos musulmanes que pasaban por allí, la feromona del Neanderthalensis Judíus marcaba su territorio de la manera más primitiva que conoce: la de la peste. Todo ello mientras la ciudad de Gaza sucumbe impotente a los enfrentamientos internos entre un puñado de imbéciles descerebrados que antepone poder y dinero a la posibilidad de vivir en paz. Mucho me temo que en esta castigada región del mundo nunca habrá entendimiento: sobre todo mientras sea el sobaco la parte del cerebro más utilizada.



LOS MUERTOS DE LA PANTOJA

Cogiditos de la mano como dos enamorados. A mi regreso de la guerra de Irak en 2003 fue casi lo primero que vi en España y, por supuesto, de lo único que se hablaba: La Pantoja y Cachuli juntos en el Rocío. Ay...., el polvo del camino es lo que tiene: levanta pasiones y tolo lo que haya que levantar. Esta mañana al enterarme de que la folclórica ha sido detenida he recordado aquel día, aquella imagen. ¡Qué revuelo!. Carnaza y bomba informativa. Luego me he acordado de otras cosas que pasaron en esas fechas. De otras bombas y de otra carnaza o carnicería. He recordado por ejemplo las semanas que pasé en un hospital de Bagdad con un estupendo grupo de médicos españoles. Aquellos hombres integraban el primer grupo de cirujanos extranjeros que entraron en Irak para operar heridos de guerra. La foto del quirófano es de aquellos días. El brazo destrozado de la niña que duerme bajo las sabanas hoy está reconstruido gracias al coraje y el talento de aquel equipo de Médicos Del Mundo España. Parece que fue ayer. Nunca había visto tanto sufrimiento en tan poco espacio de tiempo. Aquellos días me marcaron para siempre y creo que nunca he salido del todo de aquel hospital. Hay lugares de los que nunca se regresa. La niña era sólo una victima más de aquella orgía de sangre y odio que era y sigue siendo Irak. Y los muertos, también estaban los muertos. Aunque a veces pienso que hay uno sólo, pues no puede ser que siempre cuente lo mismo. Es curioso, pero me pasa desde entonces: cada vez que veo a la Pantoja me acuerdo de aquellos muertos. Esta mañana al verla me he dado una vuelta por aquel hospital y he ido a verlos. Ya son como de la familia, yo los llamo los muertos de la Pantoja.


EL CERO DE MAYO

Lo dice muy clarito Clint Eastwood en la escena del cementerio en “El bueno, el feo y el malo”, El mundo se divide en dos categorías: los que tienen el revolver cargado y los que cavan. Digo yo que si te ha tocado en la vida cavar, por lo menos debería quedarte tierra donde hacerlo. Aquí sabemos todos quienes son los pistoleros y quienes los de las palas. El joven de la imagen está siendo arrestado. ¿El delito?: manifestarse contra la usurpación de sus tierras por parte de los del revolver cargado. Es el primer arrestado del mes de mayo, pero habrá más. Habrá más en junio, en julio, en agosto..., y habrá más este año, y el que viene... En realidad el joven no es el primero, es el último. Se ha puesto la camiseta equivocada. El uno que luce sobra, con el cero a la izquierda hubiese bastado. El cero, al principio de inventarse, sólo se utilizaba para ocupar posiciones vacías y poder diferenciar cifras iguales pero de valor distinto. El joven también es eso: un vacío. Un necesario nada que, obviamente, ha de ocupar un lugar, tener un cometido. Está muy claro. ¿Qué sería del mundo sin ceros, sin vacíos?. ¿Quién cavaría?. Hoy es la fiesta de todos los “vacíos” del mundo, de los que ganan el jornal con el sudor de su frente, de los que cavan. Aquí, saltándose impunemente todas las reglas y desoyendo la verborrea cínica de la comunidad internacional, el que tienen el revolver cargado arrebata la tierra del que le ha tocado cavar. El gran problema es que muy pronto no tendrá ni siquiera donde hacerlo. Pero eso... da igual, es sólo un vacío, un 0 el 1 de Mayo.

GOOOOOOOOL DE MESSI

Bi´lin, Cisjordania. Viernes 20 de Abril de 07. Un activista es atendido por sanitarios tras ser herido en la cabeza durante la manifestación contra el muro israelí.

Dicen que es el gol del siglo XXI. Dicen que es incluso mejor que el segundo gol que Maradona marcó a Inglaterra en México 86. Dicen incluso que gana en picardía al primero que marcó el pelusa en el mismo partido y que ha pasado a la historia como la “mano de Dios”. Y es que es increíble lo que pueden hacer las manos. Observen la fotografía y mediten sobre la cantidad de manos que, directamente, han influido en la realización de la imagen. Cinco manos aparecen retratadas. Cinco manos de cuatro personas diferentes. Hay dos más que han sido decisivas pero que no se ven reflejadas: la mano que apretó el gatillo y la que apretó el disparador de la cámara. Vemos la mano amiga, la mano calida acariciando la mano inerte y ensangrentada del herido. Vemos las manos fuertes del que ayuda, del que está siempre para lo que haga falta. Vemos la mano blanca, profiláctica y limpia, serena, decisiva y repleta de esperanza. Y no se ve la mano del fotógrafo que está ahí, intentando con chispazos que se junten las manos de todo el que quiera. Y al final, o mejor dicho, al principio, está la mano que apretó el gatillo. La mano negra, reflejada en la cara ensangrentada, incolora y mortecina del herido. Aquí, la mano de Dios es la que empuña el garrote y no la que marca goles. Y perdonen el titulo del texto: pero por algo el gol de Messí ha sido lo más importante que ha ocurrido en el mundo en los últimos días. Penalti en contra y final del partido.


HA PASADO UN ÁNGEL

Un grupo de feligreses espera la salida de la procesión del Vía Crucis el Viernes Santo en la Vía Dolorosa.

Tras el ruido el silencio: ha pasado un ángel. Blanco, volátil, ligero, humano, opuesto a Cerbero, apolíneo y perfecto. Horas de espera. Posada en las manos la cruz que cargamos y un hombre vencido aguarda el abrazo que no puede dar. Pasaron los días de mirar hacia el cielo y ahora mirar hacia el frente se hace mas duro. Querubín, serafín o arcángel, qué más da: un ángel sin alas, sin rostro, etéreo y callado, de paso. No quiere quedarse entre hombres en lucha. Regreso a rutinas y pies en la tierra: la vida en un puño. Espejismo o quimera, ilusión pasajera. Gritemos. Ha pasado un ángel pero se ha marchado.

LO SIENTO, NO ME SALE

No se confundan, sigo siendo ateo. No me he vuelto religioso tras algo más de dos meses en Palestina: Dios me libre. Me ha venido muy bien desconectar un poco y ver la Semana Santa en Jerusalén, me ha venido muy bien disfrutar de la innegable belleza de este tipo de actos, me ha venido muy bien ver en primera persona el fundamentalismo cristiano: qué también existe. Hace una semana escribí: Ocho imágenes y una plegaria. Esto se supone que es la plegaria, pero es que no me sale. Una plegaria es un rezo, una oración... pero no me sale. Yo no rezo, me niego. Todo esto está muy bien, muy bonito, emotivo y bla bla bla. Estoy de religión hasta el cirio. A tomar viento la plegaria. Hasta otro día si Dios quiere.

DOMINGO DE RESURRECCIÓN: JESUCRISTO RESUCITADO

SÁBADO SANTO: SEPULTURA DE JESÚS

VIERNES SANTO: PASIÓN Y MUERTE DE CRISTO.

JUEVES SANTO: ORACIÓN EN EL HUERTO

MIERCOLES SANTO: JUDAS TRAICIONA A JESUS

MARTES SANTO: JESUS PREDICE SU MUERTE

LUNES SANTO: JESUS EXPULSA A LOS MERCADERES DEL TEMPLO

DOMINGO DE RAMOS: JESUS ENTRA EN JERUSALÉM

OCHO IMÁGENES Y UNA PLEGARIA




MECA BYTES

Junto a las murallas de la cuidad vieja de Jerusalén, un hombre graba con su teléfono móvil el sermón de un imán.


Mensajes coránicos. Salvación gratis mandando “blasfemia” al 666. Suras polifónicas de tu imán favorito. El profeta al que llama está desterrado o fuera de cobertura. Bájate “amor imposible” de Shakira y Mahoma. Pecados restringidos, martirios entrantes. Manos libres connecting people. 5 “mecabytes” de memoria interna. Contrato de fe. Chatea con sufíes, chiís y sunís. Radical multimedia con bluetooth y turbante. Mezquitas en el aire. Batería de oraciones para salvar la pantalla. Motorola de Islamfone. Contadores de llamadas a las oraciones diarias. Activar contestadores de preceptos, mandamientos y deberes. El alma no vibra, sólo ruido. Estamos muy lejos, imposible realizar conexión: para Yihad seleccionar tono.


LA ESPALDA DE DAMOCLES

Muro de las lamentaciones, Jerusalén. 15 de Marzo de 07


No les voy a contar la historia de la espada de Damocles: mejor la buscan y la leen. He titulado así este texto porque me gusta jugar con las palabras, y lo que veo en esta imagen, lo que veo en este país, me hace recordar la historia y la enseñanza que desprende. La familia de la imagen ha ido feliz y despreocupada a rezar y fotografiarse al lugar más sagrado de su creencia. Pero, ufanos, creyéndose a salvo de todo mal y responsabilidad, dan la espalda a los lamentos y sin reparar en ello, la muerte, caricaturizada en el abrigo de un niño, aparece huesuda y sonriente tras el “inocente” y jocoso grupo. Hay que tener la conciencia muy tranquila para mirar sólo hacia delante o hay que ser muy arrogante e ignorante para pensar que uno no tiene la culpa de nada, que son otros los culpables. No está mal mirar hacia atrás, recordar de donde venimos, saber si merecemos la pose alegre y satisfecha. Si no lo hacemos, un día, aparecerá tras nosotros el perro rabioso que engendramos: siguiendo el hedor nauseabundo que dejamos. Tras la espalda está la espada, tras la espada no hay nada.

BODAS, BAUTIZOS Y CONVULSIONES

Un rezo cualquiera de un día cualquiera en un lugar cualquiera.

Poetas, agricultores, astrónomos, marineros, traficantes, aviadores, meteorólogos, soñadores, astronautas, oprimidos, religiosos..., todos miran al cielo. El poeta para inspirarse, el marinero para que el mar no le haga una jugarreta, el soñador por placer y los oprimidos para buscar respuestas. El religioso mira al cielo intentando hablar con alguien tras desistir de poder hacerlo en la tierra. El religioso, no el de gomina o peineta, no el de Rocío o Semana Santa, no el de bodas bautizos y comuniones, está desesperado pero no lo sabe. La anciana de la fotografía está desesperada y mira al cielo pero no para inspirarse o estudiar los astros. La anciana de la fotografía está cansada y mira al cielo pero ya no sueña. La anciana de la fotografía parece un fantasma, la Virgen Maria, la cara desfigurada y turbia de la esperanza. Religión y Palestina: bodas bautizos y convulsiones.




COLOR EN BLANCO Y NEGRO.

Viernes, 2 Marzo, 07. Dos jóvenes son evacuados por sanitarios tras recibir sendos balazos en las piernas por soldados israelíes durante unos enfrentamientos en el paso fronterizo entre Jerusalén y Ramala de Kalandya

Al dolor da igual representarlo en blanco y negro o color. Los heridos de las fotos llevan los ojos cerrados, por esto, qué más da como lo representemos: ellos cierran los ojos y nosotros, nunca los hemos abierto. Un balazo en una pierna tiene que doler lo suyo, el color de la bala es lo de menos; el tipo de munición, la velocidad que adquiera al ser disparada y la distancia recorrida..., eso ya es otra cosa. Por todo esto, qué más da blanco y negro o color. Quédense con la imagen que más les guste, si fuese posible, pues es en realidad la misma cosa, la cara de los heridos es la misma. Por qué carallo (perdonen, aquí me he hecho amigo de un gallego y todo se pega), cerraremos los ojos cuando nos duele. Un acto reflejo supongo. Un fallo de la naturaleza, pues ante el dolor deberíamos abrirlos más que en cualquier otra circunstancia. La naturaleza es sabia, la naturaleza es sabia..., repetimos constantemente. ¡Los cojones! Cómo va a ser sabia la naturaleza si ha creado al hombre. Cómo va a saber lo que decimos que sabe si no sabe que el hombre no sabe lo que tiene que saber. A saber: que los ojos no se cierran, y menos ante el dolor, que hay que tenerlos abiertos, y no sólo para apuntar y disparar balas, y me da igual que sean de colores o en blanco y negro.

NIÑOS.

Medina de Jerusalén

Era triste. Tenía sólo unos días, pero era triste. Había escrito con sarcasmo e ironía, intentando arrancarles una sonrisa de donde, quizás, no debía: pero el blog era triste. Y digo era porque un rostro como el de esta niña alegra a cualquiera, alegra cualquier cosa. Me la encontré en la medina, regresando del colegio con sus amigas, nerviosa y feliz, con una luz en el rostro que cegaría al más cruel de los malvados. Clic. Un disparo. Perfecta, sabía que estaba perfecta. Antes de adentrarme en las bulliciosas y estrechas callejuelas de la medina, cambié a 400 asas, medí la luz y ajuste diafragma y velocidad en función de lo que quería transmitir: 60/2,8, opté al fin. Ajusté el enfoque a medio metro y con la cámara colgada a la altura del pecho comencé a pasear. Sí, pasear, fundamental para hacer periodismo. Por la mañana cronos aun dormía y en un descuido, le hurté -robar no es el verbo correcto-, un instante. El hombre, tan desgraciado, en la única fase de su vida en la que es totalmente feliz, lo ignora, no es consciente. En la niñez creemos, nos parece, que lo único que existe es un mundo lleno de columpios, carreras y cariños. Las circunstancias tarde o temprano, dependiendo de la situación de cada uno, hienden en nuestras vidas, nos despiertan del sueño, bajamos de la nube y todo, absolutamente todo, inexorablemente mengua, duele y se resquebraja. Saramago aconseja que nos dejemos llevar por el niño que fuimos. Yo, intento hacerlo, si no, no estaría aquí. A veces, hay que ponerse a la altura de los niños para hacer las cosas. A veces hay recurrir al niño que fuiste e intentar rescatar esa felicidad, perdida para siempre. Esta mañana la vi, en el rostro de la chiquilla, e hice clic. Aquí está: de uniforme escolar, sorprendida y confiada, escrutando tras sus gafas el motivo de su risa. Por desgracia, actualmente, apresurados y presurosos capturamos el instante con muchos megas y poca miga, pero a veces, poniéndonos a la altura de los niños, sacamos lo mejor de nosotros mismos. Hoy la inocencia pasó ante mí y, arrastrado por el niño que fui, he estado a su altura. Mañana, sobre todo en un país como este, la vida se encargará de borrar la luz del rostro de la pequeña, y eso, será, porque al niño, el que llevamos dentro, lo matamos antes de que muera.

EL GOLPE

Un grupo de musulmanes llegados de varios puntos de Palestina rezan en Swaneh área, junto a la Ciudad Vieja de Jerusalén, muy cerca de la explanada de las mezquitas.


Un golpe de zum durante la exposición, no con el photoshop, y todo cambia. La imagen se vuelve fantasmal, quimérica, casi irreconocible. La vida da golpes, ninguno de zum, mucho menos de photoshop. ¿Han pensado en un mundo susceptible de millones de cambios con algo parecido al photoshop? Meto la pata, me voy a herramienta historia y cambio el pasado; quiero salir del armario, herramienta pluma; estoy en el talego, punto de fuga; me bebo dos cubatas, enfocar; cuatro cubatas, enfocar más; quiero ser torero, herramienta capa, molinete y recortar; me presento a alcalde, distorsionar; no me como una rosca, herramienta mano; soy judío en Israel, desplazar. En Israel y Palestina los israelíes construyen un muro de hormigón que está desplazando, separando y arruinando a miles de palestinos. Ojalá tuviésemos, todos, una herramienta que se llamase vergüenza.

BANDERAS.

Ciudad Vieja, Jerusalén. Viernes 9 de Febrero de 07. Tras el rezo, un grupo de mujeres musulmanas salen precipitadamente de la ciudad vieja instantes después de los enfrentamientos entre judíos y musulmanes por las nuevas obras junto a la explanada de las Mezquitas

- Estoy indignada Salma.
- Te lo dije: se va a liar, y no corras que nos vamos a partir la crisma.
- Pues mejor, así acaba todo de una vez.
- No digas tonterías Nadia, además, fuiste tú la que se empeñó en venir.
- No me empeño en nada, hago lo que me da la gana.
- Claro, claro... y si quieres mañana venimos y tiramos piedras a los soldados
- Piedras no, pero a estos les daba yo unos buenos guantazos. Fíjate, ni nos miran.
- Son críos, con pistola pero críos. Los utilizan, a un hombre es más complicado.
- A los hombres se les puede engañar siempre.
- Siempre no.
- Sí, dándoles poder.
- Estos no tienen poder.
- Pero lo creen, que es peor. La pistola es para que lo crean.
- ¿Y sus jefes?
- Los peores, les das una pistola y una bandera y ya está.
- ¿Y qué tiene qué ver una bandera en todo esto?.
- Nada, pero despista.
- ¿A quién?.
- A todos.
- A nosotras no.
- Las primeras: hemos venido a rezar.
- ¿Y qué tiene que ver rezar con las banderas?.
- Ja ja... ¡Qué ingenua eres Salma!, eres vieja e ingenua.
- No te rías, te crees muy lista.
- No mujer. Las banderas, las pistolas y los dioses son la misma cosa.
- De verdad que no te entiendo. ¿Te has fijado en el pañuelo blanco que llevo?.
- No me he fijado hija... se te ve a la legua.
- Me lo ha traído mi hija de Ramala.
- El pañuelo es otra bandera, otra pistola.
- Mi pañuelo no hace daño a nadie.
- Ja ja, y quitártelo podría matarte.
- Aquí no.
- ¡Qué más da aquí o allá!.
- Ay Nadia... porque somos amigas, si no...
- Anda calla calla, y préstame un shekel para comprar pan.
- ¿No tienes dinero?.
- Mi marido hace meses que no cobra.
- Ya sé la razón de tu mal humor: no tienes dinero.
- Dinero, dinero, siempre el maldito dinero.
- ¿El dinero es otra bandera?.
- Nooooo...: la única.






PEQUEÑO PERO CHIC

Medina de Tánger, Marruecos. 1998. Dos inmigrantes marroquíes esperan en una de las pensiones cruzar el Estrecho en patera.

Para el nuevo número de nuestra revista hemos elegido este pequeño pero acogedor loft de la pensión TAN-TAN, en la medina de Tánger. Minimalista, no en el aspecto puramente decorativo sino condicionado más bien por la tacañería del propietario, lo primero que nos atrae de la estancia es el desbordante caudal de luz mediterránea. El ventanal, de maderas nobles y diseño de CARPIN & TERO, tiene holguras a medida y cierres descuajaringados de fácil apertura por si hay que salir corriendo. La cama y el colchón, para uno, dos, tres, o cuatro cuerpos es de LOCÓMANO. A rayas, aporta un punto divertido y arriesgado al contraponerse a las cuadraturas uniformes de los azulejos de la carismática ceramista sevillana ALBA ÑIL. La mesa, muy coqueta y modesta en apariencia, es en realidad el epicentro de la estancia. Está elaborada en Pino Malayo y Acebuche por MAITE MARTILLAZO FURNITURES, firma que en muy poco tiempo ha logrado convertir todos sus diseños en verdaderos objetos de culto. El bureau de la derecha asombra por su funcionalidad y ergonomía sin estridencias, obra del controvertido diseñador japonés CHUMI NÁ. Los actuales inquilinos del loft, que esperan pacientemente la hora de jugarse la vida cruzando el Estrecho en patera son, fulano y mengano, dos amigos de una aldea del Marruecos profundo que han aceptado posar para nuestra revista de esta forma tan divertida: ocultando su identidad bajo este juego de sabanas 100% algodón de la esperada línea “HOME” de BACTERIO Y PORCINO.

Digo yo qué, para venir a vivir a esta sociedad cada día más ñoña y pusilánime, no merece la pena jugarse la vida... no.

DIOS TE SALVE MARÍA LLENA ERES DE GAZA...
Mantillas y rosarios versus hiyab y mártires. Religión, espectáculo, incultura, clavo ardiendo, arma. El invento de la historia cabalga desbocado. Semana Santa, Guerra Santa. Padre nuestro que estás en los cielos..., Allah Wa Akbar. Torrijas vs. falafel. Monta el cirio y yo el Alqassam. San Roque, Cádiz; Yabalia, Gaza. Religiosas de fiestorro con caretos variados, aburridas de Ana Rosa y enganchadas al tomate, rencorosas del pasado, asqueadas del presente y excluidas del mañana. Familiares de guerrero engañado con el cielo, orgullosas de intifada, marionetas de madera carcomidas con el tiempo, suspendidas en perfumes, doctoradas en tormentas, nubarrones y ciclones. Dios te salve María llena eres de Gaza...


EL ROSTRO

El rostro de la derrota tiende a cubrirse ante la falta de entendimiento. Pañuelos palestinos, camisas de mercadillo: todo es lo mismo. Oriente medio, medio desorientado: son la misma cosa. Lanzar tuercas, arrojar peñascos. Disparar. El rostro de la derrota no quiere ser reconocido pues siempre es el mismo. Al principio no estaba seguro pero, tras fijarme atentamente en las dos fotografías, reconocí al hombre de las mascaras. Es el mismo, cuatro años de diferencia y miles de kilómetros de distancia, pero es el mismo. El hombre tirado al suelo en el puente de Carranza de Cádiz es el mismo que arroja piedras a las afueras de Ni'ilin en Cisjordania. El rostro de la derrota se mueve en el tiempo y en el espacio. Ahora resulta que no hay que viajar para retratar a la gente, pues en uno está el todo, todo en uno, o uno en todo. No sé. Las piedras y las tuercas cuando se anteponen a las palabras pierden su razón de ser. Un hombre con la cara cubierta pierde su razón de ser. También es verdad que, a veces, no hay más remedio que arrojar piedras y tuercas para no perderla, aunque seas el mismo. Si arrojas o disparas es porque estás vencido. Claudicas. Dispararéis pero no convenceréis. Os cubriréis el rostro pero seréis reconocidos. Hablaréis y no os conocerá nadie, sobre todo a cara descubierta, mirándose a los ojos, disparando a bocajarro palabras como misiles, imposibles de parar.